jueves, 2 de junio de 2011

Sanar con las manos:



La sanación energética puede canalizarse de varias formas, una de ellas es a través de las manos.
Hay dos principios básicos de este tipo de curación: La limpieza o barrido y la energización. Todo esto se realiza en los cuerpos energéticos o campo áurico del paciente. Es en este campo donde se forman los desequilibrios, ya sean físicos, mentales o emocionales. La principal causa es por no dejar fluir las energías de la vida, por los chacras y por el aura. El ser humano evita la interacción con los demás y con sus propias experiencias. De esta forma se van formando bloques energéticos que alteran el flujo saludable de fuerza vital que corre por el campo áurico. Estos bloques se convierten en sustancia aural estancada, o sea energía enferma.
El primer paso es limpiar y extraer esta energía enferma o contaminada del aura, esto es muy importante, porque no se debe energizar o recargar el aura sobre la energía sucia.
El segundo paso es energizar los chacras y los cuerpos energéticos con Ki o Fuerza vital fresca y limpia.
Este proceso se realiza por los chacras de las manos, que son unos centros energéticos que están situados en el centro de cada palma. Se consideran chacras menores y miden entre unos 5 a 7 cms. de díametro , a diferencia de los chacras mayores que pueden medir completamente abiertos unos 15 cms. de díametro.
Depende de la capacidad del Sanador y de su grado de depuración, cuanta energía sanadora puede canalizar y proyectar. Esta energía curativa pasa a los cuerpos energéticos, donde circula por toda el aura, energizándola, iluminándola y sanándola y por los chacras del paciente hacia sus meridianos para energizar todos los órganos y sus sistemas.

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